La desierta calle donde vive Ramón se muestra especialmente fría y oscura esta noche. El viento choca furioso contra la ventana y los incesantes ladridos de un perro más bien parecieran aullidos de un lobo. De pronto percibe una sombra y la ve acercarse poco a poco hacia él. En la soledad de su sillón, comenzará una batalla por mantener la calma, con tan solo una cosa en mente.