Surrealista competición de frivolidad, irresponsabilidad, incoherencia y caras de cemento armado de casi todas las formaciones políticas del arco parlamentario. La última, del líder de la Veleta Naranja, proponiéndo un imposible, un brindis al sol como absurda excusa de sus largas y sonadas vacaciones estivales. ¡Vaya tropa! Visto lo visto, mejor votar, y botar a destajo.