Frente a un mundo dual, un mundo de conflictos, la aceptación, la comprensión y el perdón surgen como herramientas para alcanzar la Unidad. El paso previo es alcanzar un estado de paz inmune al conflicto, trascender los opuestos a través del amor y por fin, alcanzar esa Unidad que somos y que nos pertenece. La clave está en desearlo.