¿Gestionar lo que sientes te vuelve débil o te hace más fuerte? Héctor y Antonio abren una conversación directa sobre emociones, ego e identidad: de dónde viene el mito de “aguántese, los hombres no lloran”, por qué confundir sensibilidad con identidad de género bloquea el crecimiento, y cómo practicar la pausa, ponerle nombre a lo que sientes y pedir disculpas a tiempo.
Tocamos educación emocional (escuela y empresa), el choque generacional en los liderazgos y tres preguntas para mapear tu mundo emocional: ¿qué emoción más te cuesta?, ¿cuál más te gusta?, ¿cuál te conmueve?
Gestionar emociones no es adornar la realidad, es ganar agencia sobre cómo respondes.