Presto Relatos en Partes Pisar una caca, minuto 12, final Me dice, amor, mira el autobús que tenías que haber cogido, ha tenido un accidente Dicen que no ha muerto nadie, pero que todos los viajeros están heridos, leves y graves Por lo que se ve, un perro se paró a cagar en la carretera y al esquivarlo, el autobús se salió de la calzada ¡Qué suerte has tenido! De repente, soy consciente de la situación y una carcajada, acompañada de un dolor intenso, brota de mi boca hinchada. No me puedo reprimir. Intento dejar de reírme, porque a pesar del divertimento macabro que me ataca, el dolor sigue ahí, dejando bien claro que la felicidad también duele. No me cabe ninguna duda ya. Pisar una mierda da buena suerte, aunque para saberlo, el camino que te lleva a su conclusión sea tan duro como el asfalto que se ha hecho. y desempeña en besarte los morros con su fría naturaleza.