Jesús, tú eres LA VERDAD. Las mentiras fueron las que te llevaron a la cruz a sufrir y morir. De todo corazón me arrepiento de toda mentira que vive en mí. Señor, en este momento te pido me ayudes a buscarte a ti, LA VERDAD, todos los días de mi vida. Y te doy las gracias, Jesús porque tú, la verdad, me hiciste libre. ¡Aleluya, tú has resucitado!