En estos capítulos se revela cómo, en medio de la espera, el error humano y lo imposible, YHWH cumple su promesa y establece su pacto eterno.
En Génesis 16, Sarai, cansada de esperar, entrega a su sierva Agar a Abram para tener descendencia. Pero la decisión trae conflicto. Agar huye al desierto, donde el ángel de YHWH la encuentra y le muestra que Dios ve el dolor oculto y no abandona a nadie.
En Génesis 17, YHWH reafirma su pacto con Abram, cambia su nombre a Abraham y promete hacerlo padre de multitudes. También cambia el nombre de Sarai a Sara y establece una promesa imposible: tendrán un hijo en su vejez. Aquí se establece la señal del pacto, mostrando que lo que Dios promete, también lo respalda con autoridad.
En Génesis 18, YHWH visita a Abraham en forma de tres varones. Le anuncia nuevamente que Sara dará a luz, provocando incredulidad. Pero Dios responde con una verdad eterna: ¿Hay algo imposible para YHWH?
Aunque el ser humano se adelante, dude o falle…YHWH sigue siendo fiel a su palabra y cumple lo que promete, en su tiempo perfecto.