En el capítulo 7 de Epístola a los Romanos, el apóstol Pablo de Tarso explica que los creyentes en Jesucristo ya no están obligados por la Ley del sistema religioso judío.
Usando el ejemplo del matrimonio, enseña que así como la muerte libera a una persona de la ley matrimonial, también los creyentes han “muerto a la Ley” por medio de Cristo para pertenecer a Él. Pablo aclara que la Ley es santa, pero muestra el pecado humano y revela la lucha interior entre el deseo de hacer el bien y la tendencia al pecado.
Este capítulo prepara el camino para la esperanza que se revela en el siguiente capítulo: la liberación por medio del Espíritu.
Idea central: La salvación no viene por la Ley, sino por la gracia de Dios a través de Cristo.