(Mateo 14:1–12, Biblia Paulina, 2ª edición)
Este pasaje relata el martirio de Juan Bautista, quien fue encarcelado por Herodes Antipas por denunciar su relación ilícita con Herodías. Aunque Herodes temía a Juan y lo reconocía como un hombre justo, su debilidad moral y el rencor de Herodías sellaron el destino del profeta. Durante un banquete, Herodes hizo una promesa imprudente, y a petición de Herodías, Juan fue decapitado en la cárcel.
La muerte de Juan Bautista revela el alto precio de anunciar la verdad de YHWH sin compromisos. Juan muere como profeta fiel, y su sacrificio se convierte en testimonio de justicia, valentía y obediencia, preparando incluso con su muerte el camino del Mesías.