Imagina que un día, tu hija te cuenta que por la noche, sus muñecas le hablan, lloran, gritan y le amenazan con matarla. Fue lo que le sucedió a los padres de Tania; una nena de 4 años a la que trageron a mi consulta para que le ayudara. Sin embargo, grande fue la sorpresa de los padres cuando les dije que, en realidad, aunque la niña estaba siendo afectada, el trabajo era contra uno de ellos. Escucha este espeluznante caso real y cuéntame tu opinión.