Un testimonio más, impactante y real, de los que escuchamos aquí en la consulta del Príncipe Lucifer casi todos los días. Un relato que, si estamos enfermos, nos traerá ánimo y esperanza, pero también nos divertirá la forma tan despreocupada y simpática en la que Doña Cuca tiene a bien contarnos su historia. Advertimos, sin embargo, que por esta ocasión la voz del Príncipe se gravó con un micrófono de emergencia debido a un pequeño incidente, y no tiene la misma calidad a la que los tenemos acostumbrados. Ofrecemos nuestras disculpas.