Las colmenas de Roberto Calvo están trabajando en una temporada de primavera que está funcionando bien, aunque no al ritmo que este apicultor riojano querría. Afincado en la aldea de Santa Marina bajo la marca Apícola El Praeño, el año pasado perdió casi la mitad del volumen de su explotación por varios factores, entre los que sobrevuela la avispa asiática, por lo que ahora se ocupa de reponer las faltas con la vista puesta en la campaña de otoño, ya que es la miel negra, la de roble, la que concentra la mayor parte de su producción.