En 1993, el Proceso de Paz de Oslo marcó un momento crítico en la historia de Israel, cuando se firmaron acuerdos entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) con la mediación de Estados Unidos. Este acuerdo buscaba poner fin al conflicto israelo-palestino mediante la creación de un gobierno autónomo palestino y el reconocimiento mutuo entre ambas partes.