En tiempos antiguos, las mujeres disfrutábamos de los tratos de los hombre, que nos trataran de princesas o reinas, cuando se quitaban el sombrero, o cuando nos corrían el asiento, o nos cedían el lugar.
En muchas oportunidades, nosotras somos responsables de que no actúen como antes mencione, hoy queremos volver a esos tiempo tan únicos, y llegar a entendernos y entre ellos y nosotras mejorar el trato.