Hay algo que define muy bien a Aterciopelados más allá de ser la banda más querida de
Colombia y es que durante tres décadas han escrito una crónica constante de su
lugar en el mundo. Su discografía es al mismo tiempo es un repaso histórico,
una radiografía de un país y de ellos mismos, juntos y separados. Andrea y
Héctor. Es “El Dorado” en el país violento del No Futuro y es Andrea
Echeverri en su primer disco en solitario enfrentando la maternidad y es "Claroscura” hablando de los achaques y el paso inclemente del tiempo y su
relación con el cuerpo.
Hoy, tres décadas después, es el choque de dos generaciones,
madre e hija, cincuentona y quinceañera, exponiendo sus diferencias, sus
cambios de ánimo, ese amor que se mantiene en medio de la insoportable
adolescencia y la menopáusica adultez y que decidieron convertir en un himno
catártico llamado 15 aÑERA.
Según Andrea Echeverri, mi hija Milagros y yo
nos confesamos ese amor que todo lo aguanta, que aguanta el paso del tiempo, el
crecimiento, el envejecimiento, aguanta toda la tensión, todas las hormonas e
intensidades de dos mujeres al borde de un ataque de nervios.
La canción viene acompañada de un video
grabado a distancia en medio de la cuarentena junto a muchas otras madres
artistas, creadoras y fans que con sus hijas se suman al sentimiento de ese
amor por momentos caótico pero hermoso, donde además aparecen collages de
videos como A Eme O, de
2005, en el que la cantante de Aterciopelados celebra la vida de hija recién
nacida, o Ataque de Risa, del 2008, donde propone un cambio en el discurso
violento del país por uno de amor mutuo junto a una Milagros que ya canta.
En últimas, 15 aÑERA es un llamado a la tregua en el que la
comprensión es la herramienta contra cualquier conflicto.
Mira el video aquí.