¿Estás sufriendo por alguna circunstancia adversa en tu vida? Escucha la voz de Dios que te llama a ponerte bajo sus alas. Allí encontrarás el refugio de su perdón y la tibieza de su paz, sentirás su protección y su amor, y crecerá en ti la esperanza de volar hasta los cielos cuando Jesucristo te llame a su presencia.