En algunos centros hay un espacio cerrado con llave, oscuro, alejado de las clases donde solo entran algunas personas cuando tienen que meter algún objeto valioso. Este espacio es descubierto por alguna profesora y lo primero que ve son son mesas con libros amontonados o colocados sin ningún criterio. Urge hacer algo con todo este tesoro, buscar cómplices colaboradores, transformar el espacio, iluminar, organizar la entrada y la utilización de este tesoro hasta convertirlo en la biblioteca del centro para el profesorado y el alumnado.