Las disputas territoriales han sido una constante en la historia de Latinoamérica. Durante la colonización, España no resolvió algunos problemas fronterizos, que luego heredaron los países al lograr su independencia.
La ambigüedad de las fronteras y la falta de acuerdos internacionales claros ha generado tensiones entre países, en ocasiones incluso hasta la guerra. En la mayoría de los casos, por el control de recursos naturales e influencia política.