En un vuelo de avión se reencontraron las dos amigas. Ada era cristiana y confiaba en Dios, mientras que Maricruz era una cristiana alejada. Luego de un incidente durante el vuelo, Ada animó a su vieja amiga a acercarse a Dios no sólo en momentos difíciles, pues la mejor vida que se puede tener es cuando Dios es el centro de todo.