En la emporada 1995-1996, Alberto López, guardameta de la Real Sociedad, entró en una de las estadísticas en la que los porteros no suelen estar presentes: la de las asistencias de gol. Dio dos, las dos jugando el equipo txuri urdin como visitante, en Albacete y en Santander, las dos para ayudar al equipo de Javier Irureta a ganar y la segunda de ellas limpia, directa y decisiva para ganar al Racing.