La elevada exposición de la población canaria a la radiación ultravioleta (UVB), especialmente en los lugares costeros y montañosos, incrementa el riesgo de alteraciones oculares severas, como inflamaciones agudas de la conjuntiva (conjuntivitis) y la córnea (queratitis), aparición de procesos degenerativos de la superficie ocular (pinguécula y pterigión), cataratas, retinopatías e, incluso, lesiones cutáneas, que pueden provocar a largo plazo cáncer en la piel de los párpados
El Colegio de Ópticos-Optometristas de Canarias alerta sobre la necesidad de proteger nuestros ojos con unas adecuadas gafas de sol, especialmente en lugares costeros y montañosos.
El buen tiempo ya está aquí y el sol nos invita a pasar más horas al aire libre. Sin embargo, a pesar de ser fuente de salud, el sol también presenta un componente de riesgo si no protegemos de forma adecuada las zonas corporales más sensibles, como la piel y los ojos. Los efectos de la radiación solar nos afectan a todos, aunque de manera especial a los niños, las personas que trabajan al aire libre y los pacientes operados de cataratas. De ahí que la elección de las gafas de sol no deba estar basada simplemente en criterios estéticos, sino sanitarios.
Escucha la entrevista que sostuvimos con Daniel Denuc, óptico.