¡Cristo ha resucitado! ¡Aleluya! Estas palabras le transforman cada día de su vida en este mundo y en la eternidad. Que en este Domingo de Resurrección Dios nos conceda una fe firme.
¡Cristo ha resucitado! ¡Aleluya! Estas palabras le transforman cada día de su vida en este mundo y en la eternidad. Que en este Domingo de Resurrección Dios nos conceda una fe firme.