El hallazgo clave a destacar en una de las capas más profundas de mi corazón, es que todo lo que no somos se reduce a la raíz del MIEDO A SER. A conectar con el poder de ser unidad de conciencia ilimitada, ser espíritu eterno, ser dichosos, ser creadores, ser divinos y abundantes… a ser ese conocimiento de gozo infinito de recordar y sostener despiertos en nosotros la sabiduría que siempre ha estado ahí dentro. Desde esta activación de re-conexión a la vida, todo pasa a ser más sencillo y completo, vemos que el esfuerzo no existe, todo se da sin interferir, ya no hay resistencia a ser cuerpos-almas-espíritus libres.
Vemos que yo soy, tu eres, crezco en ti, estas en mi y juntos somos.