En este primer latido, exploramos el poder del reconocimiento interno como fuente de bienestar en el trabajo. Hablamos de cómo una palabra sincera puede cambiar un día, fortalecer equipos y recordarnos que lo que hacemos importa. Reflexión emocional + acciones rápidas para que el “gracias” se convierta en un hábito que haga que la empresa vuelva a sentirse humana.