¿Qué puede estar pasando en nuestra sociedad, que por un lado con la tecnociencia se habla de sociedad civilizada, del progreso… Pero en la que el contraste brutal y violento es evidente, para que la agresividad pulsional con la que nacemos, se haya transformado en la violencia más cruel que tiene como víctimas a los más débiles?
Si hay algo que caracteriza a la posmodernidad es la pérdida de veracidad de la palabra. El riesgo es que la realidad objetiva sea reemplazada por una realidad fabricada o una pseudorrealidad.
“Estamos asistiendo a una transformación del hombre, más radical quizá que la que Copérnico, Darwin, Marx o Freud hubieran imaginado” (Hassan,1995).