El Nilo, el desierto, los animales, una tierra fértil, el cielo, el sol, la luna y las estrellas, son las características naturales que generan aquel entorno, y por ende, los motivos fundamentales de la cosmogonía egipcia. De ahí aparecerán las ideas necesarias para dar cuenta de la cosmogonía, su forma de ver e interpretar el cosmos, la vida, la muerte, la creación, desde ese mundo visible de los egipcios de la antigüedad. Ya lo afirmaba Heródoto, el historiador y geógrafo en sus escritos del 450 a.C.: «Egipto es un don del Nilo», y es que el río impregnó todos los aspectos de la vida en el antiguo Egipto: costumbres y rutinas de sus habitantes, los oficios, la economía agrícola, y sus beneficios.
Y son curiosas las similitudes de la cultura egipcia con el monoteísmo cristiano. Unos cuantos estudiosos se han interesado sobre esta cuestión, y de todo ello, hablamos en el programa de hoy.