En este capítulo de «Leyendas Negras de la Iglesia», Vittorio Messori explica cómo fue la “venganza” de Pío VII después de volver del destierro: hizo un llamamiento al perdón, liberó a los prisioneros y acompañó espiritualmente a la madre de Napoleón. Mientras tanto, todavía estaban abiertas las heridas de la persecución, y la Iglesia pagaba el precio de desastres cuyas consecuencias duraron al menos un siglo.