Hay un momento en tu vida en el que todo funciona y te sientes bien…
y de repente algo deja de encajar.
Muchos pueden pensar que es debido a un problema, o que nos sentimos frustrados,... pero no es frustración.
Suele ser algo más sutil que eso, porque la mayoría de veces no somos conscientes.
Es cuando te das cuenta de que seguir creciendo solo para ti, para quien eres … pues parece que ya no tiene sentido.
Y todo empieza a volverse incómodo. Porque empiezas a descubrir que ya no eres quien eras, pero tampoco tienes idea de quién estás llegando a ser.
Conozco a gente que huye de ese espacio. O simplemente se llena del ruido de la vida. Se distrae y sigue. Se cloroformiza.
Pero resulta que ese es el lugar donde cambia todo, y si eres capaz de quedarte ahí el tiempo suficiente, dejas de preguntarte qué ganas tú, y empiezas a preguntarte qué o quien merece lo mejor de ti.
Ahí aparece la diferencia real.
Ya no construyes para crecer.
Construyes para que algo tenga vida más allá de ti.
Este es el último episodio de la serie que cierra el inicio de este camino llamado "En Transición"