Hay dos lugares mentales desde los que puedes vivir:
- El primero es vivir desde el progreso.
- El segundo es vivir desde la expectativa.
Cuando estás en progreso, miras hacia atrás y ves lo que has recorrido.
Aprendizaje. Decisiones difíciles superadas. Errores que hoy no repetirías. Capacidad y habilidades que antes no tenías. Logros recurrentes.
Pero, cuando estás en expectativas, miras hacia adelante… pero no al futuro real, sino a un futuro imaginado qué según tú, ya debería estar ocurriendo. Y el problema no es aspirar a más. Al revés, todos tenemos objetivos y metas.
El problema, es usar la expectativa, como vara de medir el presente.