“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios,
para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”
(1 Pedro 2:9)
Ser “linaje escogido” significa que no fuimos llamados por casualidad.
Dios nos eligió con amor, nos santificó con su Espíritu y nos dio una posición de realeza espiritual.
Ya no vivimos en tinieblas, sino en la luz admirable de Cristo.
Somos su pueblo, sus representantes y sus embajadores en la tierra.
Este mensaje te recordará que tu valor no depende del mundo, sino del Dios que te eligió desde antes de la fundación del mundo.