El libro del Eclesiástico, de género sapiencial, nos invita a valorar y reconocer que las personas de bien, marcan historia en nuestras vidas, y que son testimonios a imitar, pues ellos y ellas nos desafían a ser fieles a Dios y a su proyecto de santidad y fidelidad. El evangelio nos exige, desde la práctica de Jesús, a ser comprometidos desde la vida y en nuestra realidad, lo que evidenciará la calidad de fe que tenemos en Él y cómo la ponemos en acción en nuestro mundo para transformarlo. ¡Señor, haznos personas sabias desde tu Palabra!