La primera Carta de Juan nos invita a descubrir la dimensión fratema de la fe en Cristo, que nos salva de individualismos y egoísmo, so pretexto de búsqueda de Dios y espiritualidad, la verdadera fe nos presenta la doble dimensión de la fe en el Hijo de Dios encarnado, Dios y hombre verdadero. El evangelio de Lucas nos quiere contagiar la actitud Simeón, que está expectante a la venida del Salvador en la historia, y al verlo lo alaba y da testimonio de Él. ¡Dios y Padre nuestro, concédenos el don de la esperanza y la alegría!