Un día avanzas con todo. Al siguiente, el miedo te paraliza y quieres renunciar a lo que más quieres.
Las emociones no están mal, el problema es cuando tienen más peso que tus convicciones. Y cuando eso pasa, las promesas de Dios se quedan esperando al otro lado de un paso que nunca diste.
En este mensaje, Steven habla de cómo dejar de tomar decisiones desde lo que sientes y empezar a tomarlas desde lo que Dios ya prometió.
__Conviértete en un Builder de Livingroom y accede a beneficios exclusivos mientras construimos juntos. Haz clic aquí:https://www.livingroomint.org/builders