Somos hijos del Dios del universo. Aquellos a quienes Dios dirigió su mensaje los llamo dioses. Queriendo decir que somos herederos, hijos, hechos a su naturaleza. Jesús tiene una tremenda urgencia a que crean. Dios actúa y se mueve en la asamblea de los dioses. Jesús los deja sin argumentos y una vez más se hace igual a Dios.