Con la pandemia llegó el confinamiento, las restricciones y, de pronto, nos vimos obligados a pasar mucho más tiempo en casa. Esta circunstancia tuvo sus connotaciones positivas porque pudimos regresar a ese libro que no habíamos terminado o a ese que nunca pudimos empezar.
Afortunadamente, esto parece que no ha sido algo coyuntural, sino que ha servido para que muchas personas retomen el buen hábito de la lectura.
Hablamos de estos datos con Remedios Sosa, presidenta de la Asociación de libreros de Tenerife