La cabeza de Salomón, brazos tatuados, pecho y hombros de culturista fornido, ha dado un vuelco tras década y media entre rejas: “Antes prefería estar con los leones, no tenía miedo y me peleaba cada dos días porque liberaba. Los chispazos en el gimnasio eran continuos. Me he comido 15 años de cárcel por robos y peleas, era muy impulsivo”.
Dos talleres en la prisión de Huelva de mindfulness —psicoterapia también llamada atención plena— le han ayudado a respirar hondo antes de alzar los puños. “He encontrado la paz a los 42 años. El impulso y el mal rollo no me dejaban disfrutar de nada”, añade ahora satisfecho.
Así comienza una noticia de ayer, en el diario El País, que firma Javier Martín Arroyo. Para hablarnos de las ventajas y beneficios del Mindfulness, hoy conversamos en “Lo nuestro” con Indira Alcalá, psicóloga y experta en Mindfulness