Vivir luchando por el interés general, con la lucidez suficiente para evitar que, aunque veamos, no seamos ciegos.
Esto es parte del mensaje que deja para siempre uno de los genios de la literatura del siglo XX. José Saramago sigue vivo en el recuerdo de Lanzarote, lugar donde fijó su residencia y donde se ha celebrado este fin de semana un homenajearlo.
Hoy hablamos con una de las personas que lo acompañó durante años por la isla, su cuñada María del Río.