ETA transmitió este miércoles, a varias instituciones, agentes políticos y sindicatos su decisión de "dar por terminado su ciclo histórico". A través de cartas que se han recibido en los últimos días, la banda ha transmitido a sus destinatarios: "ETA ha disuelto completamente todas sus estructuras".
En la misiva, la banda terrorista afirma que la decisión de su disolución "no supera el conflicto que Euskal Herria mantiene con España y con Francia", porque "el conflicto no comenzó con ETA y no termina con el final del recorrido de ETA".
El escrito insiste en el reconocimiento del daño causado, tal como señaló en el comunicado del pasado 21 de abril, y admite que los años de confrontación han dejado "heridas profundas", "algunas de las cuales todavía están sangrando", por lo que, sin más precisiones, aboga por darles "la cura adecuada".
A pocas horas de que se produzca la disolución definitiva de ETA, conversamos en “Lo nuestro” con Cristina Cuesta. Su padre, Enrique Cuesta, fue asesinado en 1982 por dos miembros de los Comandos Autónomos Anticapitalistas, rama escindida de ETA, cuando era delegado de Telefónica en San Sebastián.