Este 28 de diciembre se celebra el Día de los Santos Inocentes, jornada de mucha broma, alguna más pesada que otra. El origen de la tradición tiene más bien poco humor. Se remonta a la época en la que el Rey Herodes mandó a asesinar a todos los bebés para evitar que sobreviviera al que llamaban Rey de los Judíos. De ahí que María y José huyeran, buscaran "refugio" cuando Jesús nació.
Hoy esta historia nos recuerda a muchas otras que se están produciendo ahora mismo en países como Siria, Yemen, Myanmar o en distintas zonas de África. Hablamos de los "santos inocentes" del siglo XXI con David del Campo, director de cooperación internacional y acción humanitaria en la ong Save the Children.