Fue 3 veces al hospital. Las 3 con un fuerte dolor en el tórax.
Los médicos que lo vieron le decían que podía tener algún problema de estómago. Murió. Y nadie supo diagnosticarle que estaba sufriendo realmente un infarto. Esto ocurrió en la isla de La Palma entre mayo y junio de 2014.
Ahora el Servicio Canario de la Salud tendrá que pagarle a la viuda del hombre fallecido 137 mil euros. Una sentencia judicial declara que la muerte de este paciente al que nadie le diagnosticó el infarto podría haberse evitado. Lo analizamos con Carmen Flores, presidenta de El Defensor del Paciente, asociación que ha ayudado a las familia de la víctima en todo este proceso judicial.