Llega el verano. Y con él, la playa, el calor, los helados... Con el verano llega también el agobio de muchos padres que buscan, a la desesperada, actividades para que sus hijos se mantengan activos. Pero hay niños que viven en familias que no tienen las posibilidades económicas para pagar un campamento o una colonia de verano. Por eso, ahí está el trabajo y la ayuda del programa Caixa Proinfancia, que destina parte de sus esfuerzos a ayudar a estos pequeños. Hoy nos hemos hecho una pregunta: ¿quién decide quién debe recibir este tipo de ayuda?