La mitad de las personas que atendió Cáritas en 2014 vivían en una familia donde al menos uno de sus miembros trabajaba. Es decir, familias donde al menos entraba algún sueldo. Aún así, trabajar, tener sueldo, nos les permite vivir dignamente. Por lo que han tenido que solicitar ayuda a la ong cristiana. Sobre esto alerta la memoria anual 2014 de Cáritas en España.
Parece ahora que la preocupación no es tanto el número de personas sin empleo, sino qué tipo de puestos de trabajo se ofrecen a los ciudadanos.
De esa y de otras conclusiones del informe de Cáritas nos habla su director en la delegación de Tenerife, Don Leonardo Ruiz del Castillo.