Marruecos ha dado por cerrada su crisis diplomática con España, que se prolongó durante 10 meses, después de que el Gobierno español haya abandonado su tradicional postura de neutralidad en el conflicto del Sáhara y haya tomado partido por Rabat, al considerar su propuesta de autonomía “como la base más seria, realista y creíble para la resolución del contencioso” en la excolonia española.
El cambio de posición se plasmó en una misiva dirigida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al rey Mohamed VI, que hizo pública el Gabinete Real de Marruecos a finales de la semana pasada. Según el texto, España “reconoce la importancia que tiene la cuestión del Sáhara para Marruecos” y “considera la iniciativa de autonomía marroquí, presentada en 2007, como la base más seria, realista y creíble para resolver este contencioso”.
El presidente destaca, además, “los esfuerzos serios y creíbles de Marruecos en el marco de las Naciones Unidas para encontrar una solución mutuamente aceptable” al conflicto que se prolonga desde hace 47 años.
Hoy, en Lo nuestro, conversamos sobre este tema con Paco Morote, miembro de ATTAC Canarias.