Lo que realmente nos satisface, nos llena, nos hace felices no son las ventajas comparativas. Es el pan del cielo, Jesús y la comunión íntima con El. Dios se ocupa de nuestras necesidades y deseos.
Lo que realmente nos satisface, nos llena, nos hace felices no son las ventajas comparativas. Es el pan del cielo, Jesús y la comunión íntima con El. Dios se ocupa de nuestras necesidades y deseos.