En 2017, un grupo de investigadores de Google Brain presentó un artículo que cambió la inteligencia artificial para siempre: La atención es todo lo que necesitas.
Su idea era simple pero revolucionaria: en lugar de procesar el lenguaje palabra por palabra, crearon un modelo capaz de analizar todas las palabras a la vez y entender cuáles están realmente conectadas entre sí. A esto lo llamaron mecanismo de atención.
Así nació la arquitectura Transformer, la base de sistemas como GPT, que hoy permiten a las máquinas escribir, traducir, programar e incluso conversar con nosotros.
En pocas palabras: pasamos de una IA que leía en línea recta… a una que entiende el contexto completo de golpe