Segundopaso - Los objetivos de esta Fundación de Aliados de Israel que consigné en la primera parte de este artículo están signados por cinco puntos, transversales desde Estados Unidos a Chile, que unifica ideas, líneas discursivas, entrega de opiniones a la prensa, documentos oficiales, incluso la oratoria de los pastores evangélicos ante su feligresía.
Todo lo mencionado es parte de la llamada Hasbara, que uniforma la ideología sionista dándole una coherencia con idea simples, dirigidas al público llano, especial para ese mundo cristiano-sionista generalmente extraído de las capas más humildes de la sociedad y liderados por pastores demagogos que aprovechan sus dotes verborreicos, cómplices de un régimen criminal como es el israelí. Estos puntos de la aludida Fundación son:
1. Vigilar el presupuesto externo de la Autoridad Palestina. Limitarlo, cercenarlo o simplemente ejercer acciones de chantaje para el logro de sus fines. Esto implica que se haga uso de las restricciones e incluso la negación de los fondos, que corresponden al pueblo palestino, por concepto de ventas de sus productos.
2. Actuar para ampliar las fronteras de Israel, más allá de las reconocidas por la ONU. Esto implica comenzar a operar líneas discursivas y acciones en terreno que den “legitimidad” a: la ocupación de los Altos del Golán en Siria. La construcción de miles de viviendas en asentamientos poblados por colonos extremistas sionistas en Cisjordania. La invasión progresiva de Al Quds Este, demolición de viviendas y la expulsión de sus habitantes. Esta labor nos muestra que el sionismo impulsa la violación progresiva de las leyes internacionales y si esto es así los líderes de este cristianismo sionista debe responder, por ejemplo, ante la Corte Penal Internacional.
3. Luchar contra la campaña de Boicot, Desinversión, Sanción (BDS) deslegitimando esta herramienta ética y presionar para que parlamentos nacionales la prohíban en su país y se genere, por tanto, una persecución a quienes impulsen esta campaña.
4. Influir en las redes diplomáticas para que la mayor cantidad de países reconozcan a Jerusalén como capital de Israel y trasladen su embajada en dicha ciudad.
5. Fortalecer el apoyo de Estados Unidos.