Un gran beneficio para las familias de pacientes infantiles, que deben trasladarse a la comuna de Valparaíso para acompañar a sus hijos hospitalizados en las áreas pediátricas del Hospital van Buren, podrá entregar las mejoradas instalaciones de la nueva Casa Familiar de la Fundación para la Infancia Ronald McDonald, tras proyecto que amplió su capacidad de alojamientos de dos a cinco habitaciones.
El subdirector administrativo del Hospital Carlos van Buren, Javier Infante, junto con agradecer el apoyo de las distintas instituciones que aportaron para la realización de la ampliación, comentó que “esta alianza público privada es fundamental para hacer cosas que, a veces por normativa o recursos, no es posible para el hospital. Y en este caso en particular, contar con una casa de acogida para las familias de los niños enfermos, a la cual, con esta ampliación, no tan sólo podrá concurrir la mamá, como era antes, sino también su papá, sus hermanos o parientes cercanos, sin duda, es un tremendo avance para el hospital”.
La directora ejecutiva de la Fundación para la Infancia Ronald McDonald, expresó que “estamos celebrando la inauguración de una ampliación que convierte nuestra antigua sala familiar, que tenía dos habitaciones, en una casa Ronald McDonald con cinco habitaciones. Antes teníamos dos habitaciones, cada una con un camarote y con capacidad máxima para dos mamás cada una. Hoy día tenemos la posibilidad de recibir hasta 12 personas, papás, mamás, incluso hermanos, de cualquier niño que esté en las unidades de pediatría o neonatología del hospital”.
Ana Cañas, vecina de la comuna de San Antonio, es una de las usuarias beneficiadas con las instalaciones, quien comentó que “para mí ha sido muy grato recibir la atención con una calidad humana impresionante en la Casa Ronald McDonald y de todo el personal del hospital van Buren, su personal de seguridad, todos han sido muy amables, muy cordiales. Me ha ayudado porque he tenido tranquilidad, he tenido paz, tener a mi hija hospitalizada y regresar a la casa ha sido una tranquilidad y la paz que necesitamos, en un momento de angustia como es tener un hijo hospitalizado”.