Prince siempre fue reacio a mirar al pasado. Siempre tenía la mente puesta en el futuro, en otra canción, otro disco. Sin embargo, en 2015 accedió al fin a revisitar uno de sus discos más emblemáticos de su carrera. Cuando en 1984 salió a la venta “Purple Rain”, el Prince más blanco, musicalmente hablando, estaba en la cima. Un disco enorme, no cabe duda, que con esta reedición supervisada por el artista hace un par de años, saca más brillo y jugo a unas canciones inmensas. Temas repletos de referencias a Dios, al amor y al sexo.