No son muchos los padres e hijos que han jugado en la selección española, son nueve, y dos de esos casos lograron la internacionalidad desde la Real Sociedad. Se trata de Gaztelu y Aranzabal por un lado y de Periko y Xabi Alonso por otro. Los dos primeros leyendas de la edad de oro txuri urdin, los dos segundos casi campeones en 2003. En la Real, por palmarés, mandaron los padres; en cambio, en la selección son mucho mejores los datos de los hijos.