A medida que observes y comprendas de nuevo cada día todo el proceso y el movimiento de la vida, ya no dejarás de aprender, y todas las cosas sin excepción serán tus "maestros".
Si deseas que este amor exista en tu vida, debes liberarte de tu dependencia interna respecto de las personas, tomando consciencia de ella y emprendiendo actividades que te guste realizar por sí mismas.
Por eso vive hermosa y feliz como las aves del cielo y los lirios del campo, sin rastro alguno de desasosiego y la insatisfacción, ldejando todo cambio en manos de la poderosa fuerza de Dios que obra en la naturaleza.